La exposición del MARQ sobre el ajuar funerario de la Edad de Bronce hallado en Orihuela atrae a cerca de 27.000 visitantes en Madrid

La exposición del MARQ ‘La Princesa de los Cárpatos. El Oro Argárico de Santón (Orihuela)’ recibe la visita de cerca de 27.000 personas durante su estancia en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid -MAN-, donde ha permanecido desde el 20 de octubre hasta el pasado 25 de enero.

La muestra, compuesta por un excepcional conjunto de piezas con más de 4.000 años de antigüedad hallado en una sepultura argárica del Yacimiento de San Antón (Orihuela), ha sido promovida por la Fundación CV MARQ en colaboración con el Área de Cultura de la Diputación de Alicante, a través del MARQ y el MAN.

Estamos muy contentos del éxito que ha tenido esta exposición de gran valor histórico. Para nosotros ha sido un orgullo trabajar junto a un museo tan prestigioso como el MAN, con quien gracias a la colaboración que mantenemos desde hace años podemos exhibir en Madrid muchas de nuestras colecciones”, ha señalado el diputado responsable del área, Juan de Dios Navarro.

Comisariada por el arqueólogo del MARQ Juan Antonio López Padilla, la muestra ha estado compuesta por un vaso de cerámica, un cuchillo y un punzón de metal con mango de hueso, dos espirales de plata y 42 conos de oro, así como tres coleteros y cuatro anillos de oro.

El conjunto, de la Edad de Bronce, fue hallado en el yacimiento oriolano de San Antón, en Orihuela, hace más de un siglo por el jesuita Julio Furgús en una sepultura perteneciente a la denominada cultura de El Argar. La mujer que yacía en esa tumba estaba ataviada con dos espirales de plata, un cuchillo de cobre envuelto en un pañuelo de lino, un punzón de metal, así como una vasija de cerámica hecha a mano, colocada frente a su cabeza, y un conjunto de 75 pequeñísimos conos de oro perforados, de apenas 3 milímetros de grosor, a la altura del cuello.

Los últimos estudios han podido demostrar que en la sociedad argárica, como otras muchas en la Europa de la Edad del Bronce, las mujeres abandonaban sus aldeas de origen para casarse. En el caso de las élites, estos intercambios matrimoniales eran los que permitían forjar alianzas comerciales internacionales con familias de un mismo estatus social, pero de otros puntos de Europa y del Mediterráneo.

Este descubrimiento es resultado de un arduo trabajo en torno a la Edad del Bronce en general, y a la sociedad de El Argar en particular, que desde hace ya más de quince años viene desarrollándose desde el MARQ, con el respaldo de la Diputación. En los trabajos, encabezados por López Padilla, han participado el catedrático de Prehistoria Francisco Javier Jover y los especialistas de la Universidad de Alicante Ricardo E. Basso y María Pastor.

ES